La subida de precios es culpa de los chinos y los ecologistas

La vida está muy cara pero lo peor de todo es que, además del euribor, han subido los alimentos y la gasolina. Y no es que haya subido el caviar o el jamón de jabugo, es que el arroz y el trigo están por las nubes y en algunas ciudades incluso escasea. Y la pregunta es, ¿cuál es la causa? 

BiodieselLa inflación, hasta ahora era impulsada por la subida de precios del petróleo, pero ahora los productos agrícolas, son también una causa. Según los expertos, los precios de los alimentos seguirán elevándose durante los próximos 3 o 5 años. En España, EEUU o Alemania, que el arroz suba se traducirá en un 70% de la inflación. Para los países pobres, significará pasar hambre para 100 millones de personas.

El aumento del poder adquisitivo en países como China o India ha hecho que cambien sus hábitos alimenticios y de ahí que coman más carne y menos cereales. Para producir un kilo de carne de vacuno se necesitan 7 kilos de cereal, lo que explica que la demanda se haya multiplicado en estos países.

La producción mundial de cereales lleva años estando por debajo del consumo y su productividad sólo ha crecido un 1,3% en los últimos 20 años, una cifra que resulta claramente insuficiente.

Ciclo biodiesel

Si además destinamos casi la mitad de esta producción para fabricar biocombustibles, la nueva palabra verde de moda, estamos perdidos. Y así lo ha denunciado Jean Ziegler, portavoz de la ONU que ha afirmado que la producción masiva de biocombustibles es un delito contra la humanidad.

Y es que los biocombustibles no son tan buena idea como parecen sobre el papel. En países como Brasil, se están talando bosques para dedicarlos a cultivos destinados a obtener biocarburante. Además, la producción de biocombustibles está subvencionada, por lo que resulta caro y el uso de maquinaria agrícola para cultivarlo en masa, tambien contamina. Según publica El País:

…Ziegler ha exigido al Fondo Monetario Internacional que cambie su política de subvenciones agrícolas al mismo tiempo que ha acusado a la Unión Europea de estar “arruinando” la agricultura en África al financiar la exportación de los excedentes europeos a este continente.

Además, Ziegler ha asegurado que detrás de el encarecimiento de los alimentos también se esconde un proceso de especulación en los mercados de futuros agrícolas, fenómeno que según el responsable de Naciones Unidas se ha visto potenciado por la reciente inyección de capitales de los principales bancos centrales.

Y es que desde que explotara la burbuja inmobiliaria, los inversores necesitan otro sector donde invertir.

Pero una causa remota, muy importante, de esta espiral inflacionista es la obsesión con las energías alternativas. La decisión, hace un par de años, de aumentar radicalmente la producción de etanol a base de maíz ha generado un efecto dominó cuyo resultado se está viendo sólo ahora. Cientos de miles de hectáreas se están dedicando ahora al cultivo de maíz, reduciendo la extensión disponible para otras cosechas. Y, lo peor de todo, es que no es una solución eficiente: el año pasado se destinó el 25% de la cosecha americana de maíz para generar energía equivalente a tan sólo el 3% del consumo anual de gasolina.

Vamos, que es como matar moscas a cañonazos. Existen otras formas más eficientes de producir biocombustible, pero, como no están subvencionadas, no son atractivas para los agricultores. Y tú ¿que opinas de todo esto?

Más información: El Pais 1, El País 2

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