Deportes de riesgo: Las rebajas

Sólo se me ocurre a mí, dejar para lo último comprar el vestido para la boda de M, así que no tuve más remedio que ir a las REBAJAS. Hacía mucho que no iba y ya no me acordaba de las señoras luchando por una misma prenda, de los montones de ropa por todas partes, etc

Me recomendaron que fuese a una tienda que se llama Friki, en Velazquez, me dijeron que tenian vestidos de fiesta que estaba muy bien, etc. Fuí porque no era la primera vez que me la recomendaban y decidí ver si era verdad que conseguiría el vestido. Bueno pues no, la tienda es enorme, pero tiene como mucho unos 50 vestidos, la mitad de ellos son a medida y la otra mitad tienen más años que yo. Lo peor fue el riel de las rebajas, donde habia cosas rotas, viejas y sucias. Vamos, que me esperaba más de una tienda con tanto nombre… Fui a homeless y toda la ropa era rarísima (está claro que no soy nada fashion) y además bastante caro, a pesar de estar de rebajas.

Al final acabé en el corte inglés comprandome un vestido bastante normalito (total, no soy yo la que se casa) y bastante más ponible. Eso sí, la dependienta flipo un poco cuando me vió probarmelo sobre la ropa en medio de la tienda. (No pensaba hacer cola para el probador y además es una herencia de Londres). Al final tengo vestido aunque no se parece ni lo más minimo a lo que yo quería, al final tendré que comprar tela y hacer el experimento con mi máquina de coser, pero eso sí para otro año 🙂

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